Estoy hoy ofreciendo un taller sobre Produccion de Reportajes y Noticias de Radio a periodistas de San Francisco de Macorís. Lo organiza el Colegio Dominicano de Periodistas.
Esta es una muestra de los materiales de apoyo para que sirvan de orientación a quiens participan.
La Radio
(Notas tomadas de la Pagina del
Ministerio de Educación y Ciencia de España,
en su web referente a los medios
de comunicación)
Características generales del medio
La radio genera una situación comunicativa muy particular, en la que emisor y receptor se ven sin ser visto, en la que se perciben espacios sin ser percibidos, en la que, sobre la nada, se dibujan mares, ríos, montañas, animales, rostros, sonrisas, tristezas,...
La radio, como muchas veces se ha dicho, es un medio ciego, pero también es, al mismo tiempo, un mundo a todo color.
La radio es todo eso porque, en aquel que la escucha, genera constantemente imágenes mentales que, a diferencia de esas otras imágenes que ofrecen el cine, la televisión, la prensa, la fotografía o los videojuegos, por citar algunos ejemplos, no están limitadas por espacios, ni por pantallas, ni por colores, ni por sonidos. Y tampoco están limitadas, ni mucho menos, por el lenguaje radiofónico; un lenguaje que, como luego veremos, presenta una gran riqueza expresiva y unas extraordinarias posibilidades de explotación.
La capacidad de generar imágenes mentales en los oyentes es, sin duda, la principal especificidad de la radio como medio de comunicación, aunque tradicionalmente también se le han atribuido otras propiedades a las que necesariamente tenemos que referirnos: su inmediatez, la heterogeneidad de su audiencia, su accesibilidad o la credibilidad de sus mensajes. Además, la radio, en comparación con la prensa o la televisión, es barata y técnicamente sencilla.
No hace falta disponer de grandes infraestructuras para emitir, ni trasladar cámaras, ni equipos de iluminación, ni poner en marcha impresionantes rotativas.
La radio, pese a los avances que han experimentado otros medios gracias a la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, sigue siendo, en la actualidad, la más rápida y la más instantánea, sobre todo a la hora de transmitir acontecimientos noticiosos de última hora. De la misma manera, la radio no ha perdido la virtud de llegar a todos los públicos, porque, entre otras cosas, sus mensajes son sencillos y fáciles de entender, porque su escucha es compatible con el desarrollo de otras actividades, porque entretiene, porque no es necesario saber leer, porque es gratuita, y porque, a diferencia de la prensa, la televisión o el cine, para algunas personas discapacitadas no interpone barreras.
El medio que nos ocupa ha inspirado tradicionalmente una gran confianza entre sus seguidores, posiblemente porque la mayoría de los locutores se dirigen a ellos de tu a tu, les despiertan por la mañana, les acompañan durante la noche, conversan con ellos, les hablan..., y casi siempre con un halo de naturalidad y amistad que difícilmente se aprecia en otros medios audiovisuales. En la confianza que despierta la radio entre la población española, posiblemente radique el hecho de que, hoy por hoy, siga suscitando una gran credibilidad. Pocos ponen en duda, por ejemplo, la veracidad de la información radiofónica.
Pero como podrás intuir, no todo son ventajas. La radio tiene otras características que conviene no perder de vista, ya que influyen poderosamente sobre el trabajo diario de sus profesionales y condicionan gran parte de las tareas productivas más cotidianas, como la redacción de los textos y la locución. La radio, no lo olvides, es un medio exclusivamente sonoro y, por tanto, en la percepción de sus mensajes sólo participa uno de los cinco sentidos: el oído.
Además, la radio es un medio acusmático, ya que, como señala en su libro La audiovisión Michel Chion, uno los teóricos más prestigiosos en el campo de la comunicación audiovisual, no aporta imagen alguna del origen de todos aquellos sonidos que constantemente emite.
La Producción en Radio
En el terreno de la comunicación radiofónica,
la producción está estrechamente ligada al
concepto de programa, en tanto que, globalmente
entendida, afecta a todo el engranaje
que debe ponerse en marcha para
la emisión de cualquier espacio,
por pequeño que sea.
No obstante, es obvio que, en función de la envergadura del producto que se pretenda emitir, el proceso de producción será más o menos complejo. De hecho, no es lo mismo producir un informativo de actualidad de 60 minutos de duración que una cuña publicitaria de 20 segundos, como tampoco supone la misma dedicación la preparación de un magazine diario, que siempre sigue una estructura más o menos similar, que la de un dramático radiofónico, para cuya materialización se precisará, entre otras cosas, de una buena selección de músicas, de efectos sonoros, de voces, así como de la confección de un guión exhaustivo.
En las emisoras de radio, la mayoría de los programas cuentan con el respaldo de un cuerpo de productores/as. Ellos/as son las personas que se encargan, por ejemplo, de concertar entrevistas, de contactar con los tertulianos, de buscar toda la documentación necesaria para la emisión de un reportaje, de preparar los temas musicales que formarán parte del espacio para el que trabajan, de seleccionar efectos sonoros, etc. Este cuerpo de profesionales pasa muchas veces inadvertido, pero sin su dedicación sería prácticamente imposible la emisión de muchos de los productos que conforman la oferta de las distintas emisoras.
La producción implica, igualmente, la puesta en práctica de las diferentes técnicas de las que te hablamos en los capítulos La comunicación radiofónica y ¿Cómo se hace?. Ten en cuenta que si se ignoran las características específicas del medio, si se desconocen las posibilidades del lenguaje radiofónico y su riqueza expresiva, o si se sabe poco acerca de los aspectos relativos a la realización o la confección de un guión, difícilmente se estará en condiciones de afrontar una buena producción.
Por otra parte, y precisamente por esa estrecha relación que la producción guarda con los programas, los procesos que se deben poner en marcha están muy condicionados por los llamados géneros programáticos, es decir, por las formas de transmisión de los contenidos.
Sin embargo, en muchas ocasiones el concepto de género se utiliza como un mero sinónimo de gran contenido, por lo que es relativamente fácil encontrar alguna bibliografía sobre medios audiovisuales en la que se afirme, por ejemplo, que los principales géneros radiofónicos y televisivos son: los Informativos, los Educativos, los Documentales, los Infantiles, los Deportivos, los Religiosos, los Culturales, etc. Como podrás comprender, nosotros no compartimos clasificaciones similares a ésta, ya que, en función de lo que hemos explicado, está claro que un mismo género (es decir, una misma forma de transmisión), puede afectar a contenidos distintos.
Sin ir más lejos, en el apartado La programación radiofónica hablamos de radiofórmulas musicales y de radiofórmulas informativas, lo que supone formas de transmisión similares para contenidos bien dispares. Igualmente, en la oferta radiofónica actual es posible sintonizar magazines de entretenimiento, magazines musicales e, incluso, magazines religiosos. De hecho, el Magazine es un género que se distingue y se diferencia de otras formas de transmisión de los contenidos porque formalmente incorpora diversas secciones o espacios (ver glosario)
Los géneros informativos
La Noticia, a la que nos referimos ampliamente en ¿Cómo se hace? -allí te explicamos sus peculiaridades y te enseñamos a construirla- es, sin lugar a dudas, la fórmula estrella de transmisión de los contenidos informativos radiofónicos y es, también, la base sobre la que se edifican los dos géneros predominantes en el terreno de la Información: el Boletín y el Servicio Principal de Noticias, también conocido como Radiodiario, Diario Hablado, etcétera.
El Boletín, presente en todas las emisoras generalistas y en muchas de las estaciones eminentemente musicales, pero que ofrecen algunas dosis de información coincidiendo con las horas en punta, es un pequeño bloque de noticias que, como afirma Francisco Sanabria en su libro Información audiovisual, presenta con brevedad las novedades más importantes y recientes de la actualidad informativa. En radio, los boletines suelen tener una duración de entre 3 y 5 minutos y, como advierten los profesores Josep Maria Martí, Montserrat Bonet y Juan José Perona en La ràdio a Catalunya, la alta presencia que este género tiene en el conjunto de la oferta convencional española -supone alrededor del 8% del total- obedece, fundamentalmente, al hecho de que los boletines son el más claro exponente de las características del medio radio (rapidez, simultaneidad, etc.), así como el elemento que ayuda al oyente de una determinada emisora a seguir la evolución que la actualidad informativa experimenta a lo largo de toda una jornada. (BOLETIN DE NOTICIAS)
El Servicio Principal de Noticias es lo que todos conocemos como un informativo por excelencia (equivaldría a los telediarios televisivos), cuya duración oscila entre los 30 y los 60 minutos. Este género suele estar conformado por 3 grandes partes. La primera de ellas es un tramo que actúa de entrada y en el que, a modo de batería de titulares o sumario, se avanzan las noticias que de inmediato serán ampliadas. La segunda es el cuerpo del informativo propiamente dicho, donde se desarrollan todos los temas. Finalmente, la tercera es el cierre del informativo, una suerte de recordatario muy similar al sumario de entrada.
Como señala Francisco Sanabria, el propósito del Servicio Principal de Noticias rebasa la pura difusión y entra en el análisis y la interpretación, por lo que suele ser habitual que, a lo largo del programa, aparezcan informaciones con las voces de sus protagonistas, así como reportajes y entrevistas.
El Servicio Principal de Noticias es un género típico de la radio generalista y, como mínimo, suele programarse tres veces al día. Ten en cuenta que aproximadamente el 40% de la Información que emiten las grandes cadenas se hace mediante esta particular forma de transmisión de los contenidos de actualidad.
En los Servicios Principales que se pueden escuchar a primera hora de la mañana se confiere especial relevancia a la información de servicios, sobre todo la relativa a la situación de las carreteras y al estado del tiempo. También es habitual que estos noticiarios incorporen la agenda de actividades previstas para la jornada. En cambio, los informativos nocturnos suelen incluir una tertulia cuyo objetivo es analizar, reflexionar y opinar sobre algunos de los temas que han marcado la actualidad del día.
Otro género que trabaja con la Noticia y que tiene una alta presencia en la programación radiofónica, sobre todo en los magazines de mañana y tarde, es el Avance, una especie de avanzadilla informativa -valga la redundancia-, de aquellos temas que serán tratados en los Servicios Principales de Noticias. A diferencia del Boletín, el Avance es también un género informativo televisivo que, si te fijas, explotan a diario las principales cadenas generalistas españolas (TVE-1, Tele 5 y Antena 3) por la mañana, a media tarde y por la noche.
Por su parte, el Reportaje es un género que se caracteriza por tratar en profundidad un hecho noticioso de mayor o menor actualidad. Se trata de un relato monotemático, cuya riqueza reside precisamente en aportar distintas visiones sobre el asunto tratado, incorporando la voz de los protagonistas del hecho, los antecedentes, las consecuencias, etc. En radio existen distintos tipos de reportajes y diferentes formas de enfocarlos, tal y como describen, por citar solo algunos, los profesores Emili Prado en su libro Estructura de la información radiofónica, o Mariano Cebrián Herreros, en su ya citado Géneros informativos audiovisuales.