En la foto, el capitán policial Manuel Diaz Rivas, intenta impedir que el autor de este blog, tome la foto del sacerdote jesuíta Michel Vargas Rosario, párroco de aquí, quien estrenó una inusual forma de protesta al ocupar el cuartel policial como una forma de protestar frente a la actitud pasiva de la Policía respecto del desorden de los ruídos y la música estridente en esta localidad. Foto: joserafaelsosa.com
Neiba. El cura párroco de esta población inauguró una forma inusual de protesta: ocupó el cuartel policial para denunciar que los agentes de la institución no actúan frente a lo que definió como un desorden general sobre todo con la música estridente en las noches.
"Estoy harto. En Neyba no hay Policía. Esto es un relajo. Lo he denunciado muchas veces. Esta noche decidí dormir tranquilo y vine a dormir aquí" afirmó el religioso a gritos, debido a que el capitán policial Manuel Díaz Rivas impidió la entrada de este periodista a la dotación e incluso amenazó con romper cámaras y meter presos a quienes dieran a conocer la noticia.
El sacerdote jesuíta Michel Vargas Rosario, a voz en cuello, gritó a la prensa y a decenas de personas que acudieron ante la inusual situación que en Neiba se impone establecer un orden público de verdad y que para ello es necesario que la Policía cumpla con su papel. )
En esta foto se observa el capitán policial Manuel Díaz Rivas mientras intenta amedrentar las personas que se presentaron a apoyar el cura párroco de aquí. El oficial se excedió, insultó a la prensa, amenazó con romper cámaras e insultó a mujeres. Foto: josérafaelsosa.com
Llamó la atención la agresividad del capitán quien insultó a las personas que acudieron a apoyar al sacerdote, incluyendo a la señora Maritza Ferrera Sena, a quien le dijo textualmente "Mire coño váyase para su casa", delante de miembros de la prensa.
En esta comunidad existe un desorden total con respecto de los ruidos que provocan los motores y los vehículos con bocinas que impiden la tranquilidad.
Este periodista estuvo, antes de la ocupación, en el parque central y tuvo que abandonarlo por el estruendoso ruido de unas bocinas de un negocio de bebidas.


Todavía a la hora de esta publicación (9:30 pm) el ruido en las calles es insoportable porque al parecer existe una tolerancia policial frente a la situación que el cura ya no soportó más.
La filial del Colegio Dominicano de Periodistas de Neiba protestó y llamó a sancionar ese oficial y a trasladar al resto de la dotación a fin de que se pueda actuar frente al desorden de los ruidos en esta población-

En la foto el capitán policial insiste en impedir el trabajo de la prensa, tras la ocupación del cuartel por parte del cura párroco de aquí. Foto: José Rafael Sosa .