No se de quien fue la idea. Pero no es admisible.

La denuncia, con la contundencia de la prueba fotográfica de
Reynaldo Brito, en torno a las más de vallas publicitarias que han comenzado a tapiar la Plaza de la Bandera, de recibir la atención de los medios de comunicación y el rechazo total de la comunidad.

Llamo a que los ciudadanos de la capital nos rebelemos contra esta agresión a una Plaza que merece otro trato y a una ciudad ya bastante tomada por la publicidad visual. ¿Cómo es posible? ¿Dónde está el criterio? ¿Dónde el amor por la ciudad?

¿Qué dicen de esto los urbanistas, los arquitectos, el Codia, los ciudadanos y ciudadanas? ¿No será un exceso de comercialización del espacio público con probable unción municipal? ¿De quién fue la idea? ¿Quién sale beneficiado?

De tener mayor conciencia urbanística, los pobladores de esta ciudad ya habríamos motorizado una campaña contra esta actitud.